El acusado de tres violaciones niega dos y afirma que una fue consentida
El joven ecuatoriano acusado de tres agresiones sexuales, cometidas entre febrero y junio del pasado año, negó ayer ante el tribunal de la Audiencia que le juzga la autoría de dos de ellas y aseguró que la tercera relación «fue consentida» pese a que su víctima le reconoció en comisaría después de que presuntamente la amenazase con sacar una navaja, golpeara y la forzase para cometer el acto sexual en el rellano de una entreplanta.
Fontanero de profesión antes de ser detenido, O. S., de 22 años, se enfrenta desde ayer a una pena global de 22 años de cárcel por las tres presuntas agresiones sexuales cometidas, según la Fiscalía de Valladolid, en apenas cinco meses. 

Fuentes de la investigación reconocieron ayer que podrían ser más los hechos delictivos ya que la Policía investigó al menos dos denuncias más en el mismo periodo y con ataques a mujeres con métodos parecidos, es decir, abordaba a sus víctimas de madrugada cuando regresaban a su casa durante los fines de semana. Todas las mujeres denunciantes superan los 30 años y a ninguna el autor de los hechos robó objeto alguno.
Las tres víctimas declararon en el juicio de ayer a puerta cerrada y ocultas tras un biombo y le volvieron a reconocer a través de una pantalla «sin ningún género de dudas».
La primera de las agresiones se cometió sobre las 4 de la madrugada del 24 de febrero del 2008 cuando la mujer fue abordada por la espalda en la calle Juan Mambrilla, cerca de la Facultad de Medicina. La víctima, según el escrito de calificación de la Fiscalía, trató de quemarle con un cigarro después de que el acusado le dijese «No digas nada, ven conmigo».
El ecuatoriano propinó a la mujer un puñetazo en la cara y varios golpes para que se callase, al tiempo que le realizó tocamientos por debajo de la falda en la zona genital sin que lograse arrancarle ropa alguna. El ruido de la calle provocó, sin embargo, su huida sin consumar la violación.
La segunda de las agresiones ocurrió el 19 de abril en un portal de la calle Nebrija, en la Rondilla, cuando la mujer regresaba a su casa. También la abordó y tiró al suelo, donde se produjo un intenso forcejeo, en el que la víctima se defendió con gritos y mordeduras en las manos. Sin embargo, el acusado logró abrirle las piernas cerca del ascensor, aunque la víctima le agarró de los testículos, lo que provocó la huida del agresor.
Tercera y detención
La autoría de estas dos actuaciones no es reconocida por el acusado, y respecto a la tercera, que fue consumada, aseguró ayer que fue una relación permitida por la mujer. En este caso ocurrió el 29 de junio del 2008 y la joven, de 31 años, ha sido la única acusación particular en este proceso. En este caso, la acción se produjo en un portal de la calle Portugal, cerca del paseo de Zorrilla. También le abordó, la agarró por el cuello y la tiró al suelo diciéndola que no gritase. Tras arrastrarla al rellano de una entreplanta, el autor sacó un preservativo y se lo puso violándola con penetración vaginal y anal. Durante estos hechos, una vecina pudo observar por la ventana la resistencia de la mujer por lo que llamó a la Policía. Una dotación de municipales se presentó en el lugar y detuvo al joven. Ayer, esta testigo no compareció aunque sí los agentes que explicaron detalles sobre el estado de la víctima. El joven no declaró en Comisaría y en el Juzgado de Instrucción 5 negó los dos hechos anteriores, y aseguró que el de junio había sido una relación consentida. En el juicio se volvió a ratificar en esta versión y argumentó que creía haber reconocido a la chica cuando bailaba en un local de Francisco Suárez y le dijo: «Que bien bailas. Me tienes que enseñar algún día». Luego se encontraron en la calle y ella habría accedido. Algunas fuentes recordaron que aunque estaba casado salía por las noches de copas.Fuente: Nortedecastilla.es
No hay comentarios:
Publicar un comentario