
El primer ministro ruso, Vladímir Putin, ha ordenado reducir en un tercio el número de trabajadores extranjeros en 2010. Putin ha tomado la decisión de reducir la cuota de trabajadores extranjeros de dos millones a 1,3 millones.
Rusia comenzó a establecer rígidas cuotas para la inmigración laboral en 2007, cuando el número de trabajadores extranjeros superaba los 10 millones. Además, las autoridades prohibieron la presencia de trabajadores extranjeros en los mercados, dominados tradicionalmente por minorías étnicas no rusas.
El Servicio Federal de Inmigración de Rusia ha constatado que los inmigrantes envían anualmente a sus países de origen remesas por valor de miles de millones de dólares. El número de desempleados en Rusia, que se había reducido en verano pasado, ha vuelto a crecer y en noviembre alcanzó el 8,1 por ciento de la población activa, según la Agencia Federal de Estadísticas, Rosstat.
No hay comentarios:
Publicar un comentario